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En sus palabras
Testimonios reales de personas tratadas y operadas en nuestro centro. Sus palabras, sin editar.
El 14 de febrero de 2024, operamos de estrabismo a una simpática hondureña muy católica y fue una experiencia muy enriquecedora. Le ofrecí que eligiera la música que íbamos a poner en el quirófano y me pidió que fuese música religiosa. Así lo hicimos. Nos cuenta ella su experiencia.
Isabella
42 años. Operada de estrabismo
Hace seis meses conocí al Dr. Francisco Javier Hurtado, un oftalmólogo joven, cercano, alegre, muy trabajador y profesional. El trato que me dio y su calidez humana fueron la fórmula perfecta para decidir vencer la barrera que por 42 años me había limitado por mi estrabismo, una condición que me hacía sentirme de menos, con mucha frustración y que continuamente limitaba mi desarrollo en todos los sentidos. Y así, tomaba una de las decisiones más importante de mi vida, operarme de mi estrabismo.
Es algo que anhelaba tanto, pero a la vez me causaba mucho temor por la posibilidad que la operación no fuese exitosa. No era como jugar a la rayuela, en donde si las cosas no salen tan bien, no pasa nada, sólo sigues y ya jejeje.
Y así fue como, con muchas dudas, pero también con muchos sueños, emprendí mi viaje a España desde Honduras, Centroamérica. Llevaba conmigo a mi hermana, una maleta cargada de ilusiones, un corazón estremecido y mi vida a flor de piel. Como buena cristiana, había puesto mi Fe en Dios, pero también en usted Doctor.
Y llego el día, ¡¡el 14 de febrero de 2024!!! Doy «¡Gracias a Dios por su regalo indescriptible!»
¡¡Sabía que estaba en buenas manos!!
Han pasado seis meses, los resultados fueron suficientes para mí, la desviación ha mejorado y me siento satisfecha, segura, FELIZ…
He transitado por una infinidad de emociones durante este tiempo. Constantemente tengo el sentimiento de por qué no lo hice antes. Seguramente estuviese con un nuevo amor, como le pasó a Juan (de sus primeros pacientes de estrabismo del Dr. Hurtado). ¡¡¡Aún no he tenido esa dicha!! Jejeje, pero sé que llegará, pues, como a Juan, el amor también me motivó a tomar esta decisión. Pero los tiempos de Dios son perfectos y usted doctor es un gran instrumento de Dios en esta vida; usted inspira, transforma vidas y las hace felices, llenas de colores hermosos y brillantes.
Y mi nueva vida llegó de la mano de un doctísimo que nunca olvidaré.
Francisco Javier Hurtado, gracias por su profesionalismo, pero más allá, gracias por su don de servicios y su bondad.
Gracias y siga transformando más vidas.
Mi vida antes de la operación era normal, como cualquier otra, pero sufría de constantes dolores de cabeza los cuales me afectaban en algunas situaciones. Por ejemplo, había ocasiones en las que, en medio de un examen, me comenzaba a doler la cabeza y por esa razón dejaba de hacerlo y lo continuaba en otra ocasión.
Carlota
13 años. Operada de estrabismo sin anestesia general, solo con sedación
Realmente eran detalles mínimos los que me frenaban a operarme, pero principalmente era el miedo que tenía hacia las cirugías. Sentía pánico al pensar que tendría que operarme y estar viendo absolutamente todo. También podría decir que me asustaba pensar el hecho de que saliera mal y tuviera dolores aún más intensos, pero al final de todo salió de maravilla y me siento muy contenta con el resultado.
En estos momentos ya no tengo el complejo hacia mis ojos que el estrabismo me causaba y más importante aún, los dolores que sentía han desaparecido completamente. La recuperación fue bastante más rápida de lo que me esperaba, los primeros dos días sentía molestias (cosa que al fin y al cabo es normal sentir), pero a partir del tercer día ya empecé a sentirme mucho mejor.
Actualmente, puedo decir que soy capaz de vivir mi día a día sin aquellas molestias que me atormentaban y me siento muy orgullosa de ello.
Sinceramente, ahora que lo pienso de primeras, creo que lo que más me gustó fue la seguridad que me transmitían los médicos en la intervención. Durante todo el proceso estoy orgullosa de poder decir que me han tratado de una forma maravillosa y agradezco mucho la simpatía y el buen trato que recibí.
Desde mi experiencia, podría decir que los tres beneficios principales que me ha brindado esta cirugía han sido la capacidad de vivir sin dolores de cabeza constantes y muy desagradables, eliminar completamente el complejo que sentía hacia mis ojos (ya que uno de ellos estaba torcido) y comenzar a utilizar lentillas, lo cual me ha beneficiado a la hora de realizar actividades físicas, ya que me resultaba bastante incómodo hacer deporte llevando las gafas. Pero claro, el problema de esta situación es que, si me las quitaba, los dolores de cabeza se hacían más intensos aún, por lo que tenía que llevar las gafas puestas.
Yo le recomendaría esta cirugía a cualquier persona que tenga el mismo problema de dolor en la cabeza que tenía yo. Los dolores desaparecen completamente y te sientes una persona totalmente nueva. Mi consejo hacia la gente que está dudando en operarse es que lo hagan. Estoy segura de que no se van a arrepentir.
Mi vida era muy frustrante ya que soy administrativo y me costaba ver bien la pantalla del ordenador (visión doble). También fuera del trabajo continuamente analizaba la visión incluso tenía que girar la cabeza levemente para ver bien. Lo cierto es que me entristecía bastante estar así estando tan continuamente pensando en ello.
Jorge
54 años. Operado de estrabismo vertical
El operarse es algo que nunca gusta por sus posibles complicaciones y me preocupaba quedar peor que estaba del estrabismo. La operación consiste en tensar los músculos del ojo y es algo que no parece sencillo el dejarlo perfecto.
Lo que ocurre es que la vista es algo muy importante y cuando ves doble como era mi caso vas a por todas.
Después de la operación he quedado lo suficientemente bien como para que mi cerebro pueda fusionar las imágenes y no ver doble, aunque en determinadas posiciones de giros rápidos de la cabeza tarda un poquito más en fusionar.
Lo que más me gustó es tener delante de mí un médico que se le veía con mucho conocimiento además de sus explicaciones y amabilidad.
En la cirugía me gustaron también las instalaciones de quirófano y coordinación de todas las personas presentes.
Los beneficios que he obtenido son:
En un ratito que dura la cirugía se te corrige la visión doble. La cirugía no te enteras, es con sedación. La recuperación es casi inmediata. Por mi trabajo en una compañía dedicada a la salud, trato con muchos clientes a los que ya he recomendado esta cirugía, aunque tengo que matizar que no todos los oftalmólogos a los que he visitado tenían los conocimientos en estrabismo que tiene el Dr. Hurtado y tengo que decir que fui a muchos y de reconocido prestigio.
Esta cirugía la recomiendo a todo el mundo que esté en mi caso con visión doble que es muy desagradable. La cirugía es ambulante y la recuperación, estupenda.
Cuando a una persona le detectan visión doble, primero te descartan otras patologías graves mediante RMN etc.
En mi caso, descartaron estas patologías graves y llegaron a la conclusión de que estaba todo bien y la visión doble era un problema psicológico estando varios años con medicación.
Ya cuando seguían aumentado la dosis de la medicación, conocí al Dr. Hurtado que tras sus estudios me indicó que lo mía era un problema de los músculos de los ojos (estrabismo).
Me operé y le agradezco muchísimo la calidad de vida que me ha proporcionado.
Antes de la operación veía doble porque un ojo se me torcía todo el rato. Además, me molestaba mucho y tenía que parpadear para intentar que dejara de molestarme. Era muy pequeña, tenía 4 años, y me daban miedos los médicos y los hospitales.
Marta
10 años. Operada de estrabismo
Después de la operación veo mejor, aunque tengo que hacer ejercicios para seguir mejorando. Pero por lo menos los ojos ya no se me tuercen y no he empeorado mi vista desde que empecé con problemas con 2 años.
Lo que más me ha gustado es lo bien que se portaron todos en el hospital después de la operación y que el doctor siempre está muy pendiente para ver que siga mejorando.
Los beneficios de la operación han sido:
No torcer los ojos. Poder ver bien. No haber tenido problemas en el cole para aprender. Se lo recomendaría a la gente que tenga el mismo problema que yo y que quiera curarse.
La diplopía horizontal en mi caso fue consecuencia de una operación de un quiste epidermoide de la zona del cerebro.
Begoña
40 años. Visión doble resuelta con toxina botulínica
La sensación fue muy desagradable ya que me provocaba unos dolores fuertes de cabeza y un malestar general. Andar por la calle o bajar/subir las escaleras se me presentaban como unos retos importantes, ya que toda imagen se me duplicaba y “bailaba” delante de mis ojos. Asimismo, tampoco pude llevar tacones, ya que me sentía perdida e insegura.
Para poder hacer cualquier cosa, incluso hablar con la persona que tenía delante, cerraba uno de los ojos para poder ver solo a esta persona, no a su duplicado también. Lo mismo si tendría que leer algo o mirar el móvil. En las fotos de esta época donde salgo con más gente, se podía apreciar fácilmente que era la única que no mira donde todo el resto, ya que yo miraba al “doble” de fotógrafo, no a él mismo…
Me tuve que olvidar de conducir el coche e incluso en el asiento de copiloto lo pasaba mal, ya que veía dos carreteras y los coches que venían de frente, parecía que iban a chocar con nosotros.
La posibilidad de mejora tras la inyección de la toxina botulínica, me la comentó el Neurocirujano que me operó el quiste. Entonces hice una investigación sobre los médicos que se dedican a este tipo de operaciones. Encontré a Dr. Hurtado y no dudé en pedir cita. Fue un acierto, ya que desde el primer momento fue muy sincero y franco conmigo y confié en él. Me decidí por la inyección de toxina sin pensarlo demasiado, lo único que me frenaba un poco, era el miedo a dolor y unas posibles complicaciones (nunca las hubo) pero lo veía como una gran oportunidad para mejorar mi calidad de vida, así que me decidí por la primera fecha disponible.
En mi caso fueron 3 inyecciones.
La primera el 17 de julio de 2019. Los resultados obviamente no eran inmediatos, pero antes de volver a ver perfectamente (que tardó unas dos/tres semanas en pasar), me acuerdo de dos momentos cruciales: uno de ellos fue bajar unas escaleras sin tener que sujetarme, ya que veía perfectamente por donde iba y el segundo fue poder disfrutar de las vistas desde el coche en marcha sin marearme, ya que veía todo muy bien. Durante todo el mes de agosto disfruté de una visión perfecta, desgraciadamente luego poquito a poco al mirar a los lados y abajo otra vez empezaba a ver doble.
La segunda intervención fue el 20 de septiembre de 2019. Igualmente, en el mismo músculo del ojo izquierdo. Cada día se apreciaba una notable mejora y como conservé la vista perfecta hacia delante, me costó menos tiempo recuperar la vista mirando a los lados. Eso sí, la mejora desgraciadamente no dejó indiferente a mi cabeza y sufrí algunos dolores y mareos. Desgraciadamente, la vista empezó a desviarse poquito a poco a partir de finales de octubre 2019.
De todas estas posibilidades (de mejora temporal y no definitiva), el Dr. Hurtado me ha informado desde el principio.
La inyección definitiva tuvo lugar el 8 de noviembre del 2019 y esta vez el Dr. Hurtado me inyectó la toxina botulínica en ambos ojos. Al principio, la visión doble fue a más, ya que involucraba los dos ojos y lo pasé realmente mal con muchos dolores de cabeza y mareos, me sentía muy insegura al andar y realizar cualquier actividad. A principios de diciembre empecé a notar la mejora y desde este momento la vista ya se estaba estableciendo. A finales del año mis ojos estaban perfectos y el efecto dura hasta el día de hoy (julio 2020).
No puedo estar más feliz y agradecida. Desde la operación del quiste en diciembre de 2018 veía doble y la verdad es que entre otras molestias esta me apartaba bastante de una vida “normal” y ahora se quedó solamente en un mal recuerdo.
Estoy encantada con el trato de Dr. Hurtado y su equipo. Desde el primer instante sabía que estaba rodeada de los mejores profesionales. En todo momento me sentí bien informada, segura y arropada. La personalidad del Dr. Hurtado y su forma de tratar a los pacientes es lo que hace una gran diferencia. Como me ha comentado, no hay muchos casos como el mío así que los dos estábamos aprendiendo un poco sobre la marcha y siempre con muchas ganas, aportando soluciones y buen humor por su parte.
Las intervenciones no eran nada dolorosas, que es lo que yo más temía y el Dr. Hurtado me trataba siempre con mucha delicadeza.
El mayor beneficio y el objetivo cumplido de la cirugía fue recuperar la vista “normal” después de casi un año de ver doble. Asimismo, pude recuperar la estabilidad al andar y la seguridad al moverme, puedo leer y ver la tele sin tener que cerrar siempre un ojo. Los beneficios superan con creces cualquier duda que se puede tener al respecto. Se lo recomiendo a cualquier persona a la que se le pueda aplicar ya que no hay mejor sensación que la de “recuperar” tu vida.
Como pude descubrir, el tratamiento con la toxina botulínica es de uso muy amplio y versátil. En mi caso fue para corregir la diplopía así que se lo recomendaría a cualquier persona que tenga problemas parecidos a los míos y los médicos están de acuerdo con que esta intervención podría ayudarle. En mi caso funcionó y en este momento puedo disfrutar de una vista perfecta.
Aunque el pronóstico del Dr. Hurtado fue que a lo mejor (en algunos casos) la diplopía no se puede revertir del todo, yo soy un perfecto ejemplo de que vale la pena intentarlo porque los efectos pueden ser asombrosos. Así que te recomiendo de todo corazón que consultes con Dr. Hurtado la posibilidad de esta intervención en tu caso particular y te dejes aconsejar.
Tenía una vida como cualquier otra persona con la diferencia de que me sentía muy insegura con mi apariencia y era algo en lo que pensaba constantemente.
Julia
26 años. Operada de estrabismo en la infancia y ahora de nuevo
Hacer reuniones de trabajo, conocer gente nueva, tomarme fotos y básicamente cualquier interacción humana me causaba mucha inseguridad la cual trataba de ignorar para no limitarme. Sin embargo, en ocasiones mi estrabismo me agobiaba tanto que sentía tristeza y rechazo hacia mí misma.
Incluso hacer videollamadas con mis amigos, familia o compañeros de trabajo me causaba mucha ansiedad porque podía ver mi ojo y en mi cabeza siempre pensaba que todos lo notaban también.
Me sentía honestamente como un monstruo.
Tenía miedo del aspecto de mi ojo después de la cirugía. Sabía que tomaría semanas para que volviera a tener un color normal. Mas que nada, tenía miedo de que las personas a mi alrededor notaran que me había operado (lo cual es bastante ilógico porque lo notarían de igual forma).
Tenía miedo de que la gente me viera con preocupación por el aspecto de mi ojo y me hicieran preguntas que no quería responder.
Entre mi círculo de amigos y familiares, había personas que insistían que no notaban nada raro en mi ojo, y esto me hacía dudar si la cirugía era realmente necesaria.
Tenía miedo al dolor después de la cirugía y a la posibilidad de que no fuera exitosa o que la desviación volviera al poco tiempo, ya que me habían operado a los 4 años y en los últimos 5 años había vuelto el estrabismo. Pensaba que, si ya había vuelto una vez ¿por qué no volvería de nuevo? Al final, decidí hacerlo porque era mejor intentarlo a no hacer nada.
He logrado recuperar una gran parte de mi seguridad y autoestima que había perdido. Ya no me molesta hacer contacto visual porque sé que mi apariencia es la de cualquier otra persona.
Me siento más cómoda al hacer planes con amigos y tomarme fotos.
La recuperación fue relativamente rápida. Lo más difícil fue la primera semana, especialmente los primeros 3 días en los que el ojo tenía muchas secreciones y ardía. Las semanas posteriores poco a poco mi ojo logró abrirse por completo y con el tiempo dejé de sentir los tirones normales que sentía cuando movía el ojo operado.
Al finalizar la primera semana después de la cirugía estaba trabajando normalmente frente al ordenador, aplicando las gotas necesarias. No sentía dolor ni cansancio.
Lo que tardó más tiempo en recuperarse fue el color del ojo; al menos dos meses para tener un color más normal y para que dejara de notarse el enrojecimiento y la sangre.
El doctor Hurtado fue muy amable, personal y agradable desde un principio. Sabía que estaba en buenas manos y que él entendería mi caso y mis preocupaciones. Siempre me explicó las cosas de una manera sencilla y clara, resolvió todas mis dudas sin problema y hasta la fecha lo sigue haciendo.
En mi cabeza, la cirugía sería un proceso complicado doloroso y extenso, pero el doctor me dio la seguridad suficiente para hacer la intervención sin pensarlo demasiado.
El doctor me compartió su WhatsApp desde la primera consulta para hacerle cualquier pregunta necesaria, siempre me respondió de forma rápida y puntual. En general, siempre sentí que estaba disponible y eso fue muy reconfortante.
Durante el procedimiento puedo recordar que el doctor me hablaba y me daba indicaciones a mí y al equipo de profesionales que se encontraban en la sala. Se aseguraron de colocar la música que pedí durante la intervención. Una persona del equipo me sostuvo la mano todo el tiempo, creo que era una estudiante. Ese pequeño detalle me calmó muchísimo durante la cirugía.
Los beneficios que he notado tras la operación son:
1. Recuperación de la autoestima.
2. Mejora del aspecto estético de mis ojos.
3. Tranquilidad mental. Paz conmigo misma.
Se lo recomendaría a cualquier persona adulta con estrabismo y padres que tengan un hijo con estrabismo.
Como ya se sabe, el estrabismo afecta muchísimo a la autoestima lo cual puede dañar la salud mental de una persona adulta o un niño en crecimiento. El hacer la cirugía a una edad temprana puede facilitar la formación de la autoestima en un niño sin mencionar hacer que el desarrollo interpersonal del niño no se vea afectado.
En un adulto puede incrementar enormemente la autoestima y la salud mental como lo hizo conmigo, lo cual se puede ver reflejado en una mejora de la calidad de vida en general.
Antes de operarme tenía mucha dificultad a la hora de conducir: veía doble al mirar a la izquierda, lo que complicaba la salida del garaje (veía 2 coches cuando solo había uno) y la conducción por carretera, ya que se me duplicaba la línea central y tenía que cerrar el ojo izquierdo.
Isabel
76 años. Veía doble y se operó de estrabismo
Tenía mucho temor a la operación y a su resultado.
Sin embargo, la intervención fue rápida, indolora y mereció la pena. La recuperación duró aproximadamente un mes (ojo rojo). No tuve molestias importantes. Ahora, sólo a veces, veo ligeramente doble al mirar al lado izquierdo.
Siempre han sido consultas agradables, con total atención.
Los beneficios que he notado han sido:
Conducir tranquilamente. Desaparición casi total de la doble imagen del lado izquierdo. Se lo recomendaría a todas las personas que tuvieran este problema (sin distinción de edad).
Antes de mi primera operación que fue a los 5 años, tenía dolor de cabeza a diario y me caía siempre ya que tropezaba al andar y al correr porque no veía los adoquines ni tampoco las aceras de la calle. Me costaba mucho bajar las escaleras, siempre tenía que ayudarme de un adulto, ya que no calculaba la profundidad del escalón. Sufría tortícolis en el cuello y me tuvieron que enseñar a usar mi brazo derecho porque al no verlo, no sabía usarlo. No podía nadar a braza.
Emma
9 años. Operada dos veces de estrabismo
En el colegio, siempre torcía la cabeza cuando fijaba la vista al colorear, tenía que ayudarme del dedo pulgar para no salirme de la línea y mi letra era gigante. Apenas tenía un 10% de visión en mi ojo derecho, era incapaz de ver la vellosidad de mis articulaciones porque tengo una parálisis del tercer par craneal de nacimiento. Iba a los parques a jugar con mis amigos y como no podía subir / bajar escaleras bien, solo podía jugar en la zona baja, mientras ellos trepaban. No podía patinar bien porque al no ver bien perdía el equilibrio y al girar en el baile caía al suelo. Al ver los dibujos en la televisión, mi cabeza se torcía hacía un lado y aunque intentaba ponerla bien, nunca lo conseguía por lo que al final me dolía mucho el cuello.
Estuve muy nerviosa el día anterior y el mismo día de la operación ya que no sabía qué era lo que me iba a pasar durante la intervención y lo que me pudiera pasar después, a la hora de recuperarme. Lo que quería era ver bien después de operarme por eso estaba preocupada ya que no sabía cómo iba a evolucionar en el post-operatorio y si me iba a recuperar del todo a nivel visual. Cuando llegó el momento de entrar al quirófano no tuve ningún miedo ya que sabía que todo era por mejorar mi salud visual y porque confiaba plenamente en el Dr. Hurtado.
Actualmente, mi día a día ha cambiado por completo ya que ahora puedo hacer todo lo que me proponga: no tengo tortícolis. Esto lo noté al día siguiente de operarme, que mi cuello al ver la televisión y colorear no se torcía. A la semana de operarme, por fin subo y bajo escaleras corriendo y mi letra en el colegio tiene un tamaño normal. Coloreo y dibujo sin salirme. Las líneas de los balones cuando juego al fútbol con mis amigos los veo sin problema. Soy una gran delantera.
Pasados quince días, patino sin caerme al suelo y sigo el ritmo en mis clases de funky dando giros sin parar. Nunca me caigo al suelo al pasear veo las aceras y adoquines además de la vellosidad de mis articulaciones. Al mes, nado a braza, por fin veo mover mi brazo derecho y estoy como pez en el agua. Además, desaparecieron mis dolores de cabeza y cuello completamente. Y voy a ver una película en 3D. Mis ojos están alineados. Estoy muy feliz y volvería a operarme con el Dr. Hurtado.
Actualmente, estoy muy feliz por haberme operado y por haber elegido al Dr. Hurtado, ya que trabaja muy bien a la hora de atender a los pacientes y en mi caso como niña me explica todo en detalle y hace fácil lo difícil. Es una persona muy humana y buen profesional ya que hace seguimiento exhaustivo de sus pacientes tanto en consulta, durante la operación y en el post-operatorio.
Lo recomiendo a todo el mundo. Me siento una gran privilegiada porque me haya operado. Es una persona divertida con los niños y lo que más me gusta es el ojo gigante que tiene en la consulta.
Los tres beneficios que he conseguido tras la operación son:
1.- Mejorar mi calidad de vida al tener un 100% de visión.
2.- No tener problemas de psicomotricidad.
3.- No padecer dolores de cabeza ni tortícolis diarios.
Personalmente, animaría a operarse a todos los niñ@s que tuvieran estrabismo y parálisis del tercer par craneal porque les ayudaría a tener una mejor calidad de vida ya que conseguiréis una buena salud visual (100 % de visión) por lo que vuestros problemas de psicomotricidad, tortícolis y rendimiento escolar se solucionarían. Si tuviera que volverme a operar lo haría encantada y más con el Dr. Hurtado que tiene calidad humana en el trato con sus pacientes, los niñ@s.
Detectamos el estrabismo de Valeria cuando tenía 2 años. Un día, de repente, empezó a desviar los dos ojos. Era demasiado pequeña como para notar que el estrabismo le impedía hacer una vida normal, pero la desviación era muy evidente.
Padres de Valeria
9 años. Operada de estrabismo.
Nuestro único miedo era que la niña era muy pequeña y una anestesia general unido a que algo pudiera salir mal era lo que nos tenía intranquilos. Recuerdo cuando el Dr. Hurtado nos dijo que había que operar, que era el mejor momento. Mi marido preguntó cuáles eran los riesgos. Nos los explicó a la vez que terminó diciendo “Si fuera mi hija, la operaba sin dudarlo” . Esa frase y la confianza que transmite el Dr. Hurtado hizo que tomáramos la decisión sin dudarlo.
El resultado principal es que mi hija tiene los ojos rectos, sin apenas estrabismo, únicamente, y te tienes que fijar, cuando se quita las gafas se le va un poquito el ojo. El tiempo de recuperación fue mínimo. De hecho, la niña cuando la subieron de quirófano estaba con los ojos abiertos.
Lo que más nos ha gustado es el trato cercano recibido desde el primer momento. Este tipo de operaciones en niños tan pequeños crea mucho nerviosismo, pero la tranquilidad y la atención brindada minimizaban casi al máximo esos nervios.
Mi hija está encantada de ir a las revisiones, siempre va contenta y feliz.
El beneficio principal de la cirugía es claramente estético.
Otro es la recuperación de la visión en el ojo débil que permite que tenga una vida normal al estudiar.
Y el último es la autoestima. Valeria era muy pequeña cuando la operación, pero si lo hubiéramos retrasado habría sido algo difícil con lo que lidiar.
Le recomendaríamos la operación a cualquier persona con estrabismo. Sobre todo, animaría a los padres que puedan sentir miedo de realizar esta operación. Les diría que están en las mejores manos que se pueden estar.
La verdad que yo creo que antes de la operación tenía una vida normal, pero cuando llegó el momento de leer yo no era capaz, y mi escritura es horrible y también cuando jugaba al futbol muchas veces no centraba bien. Pero yo no le daba importancia porque pensaba que esto era normal.
Yago
9 años. Operado de estrabismo hace 2 semanas.
Tenía mucho miedo al quirófano y a la operación. Nunca me habían operado. Lloré mucho el día que escuché en la consulta que me tenían que operar. También me daba miedo la anestesia, pero la anestesista que me hizo las preguntas me lo explicó muy bien. Y en la clínica cuando me operaron TODOS se portaron genial, aunque yo cerré los ojos; no quería ver nada. También me gustó que mis padres estuvieran allí.
Después de la operación me he recuperado GENIAL, no me ha dolido nada de nada, ni me ha molestado nada. Solo tenía los ojos rojos y aun los tengo, pero no me molesta. Solo están rojos.
Lo único peor que me gusta dormir boca abajo y durante varios días no he podido, pero he dormido con mi madre que se preocupaba de que no durmiera baca abajo y que no me frotara los ojos. También, durante uno días no he podido meter la cabeza en la piscina, pero me bañaba con cuidado. Luego ya pude montar en bici, jugar al fútbol y al pádel y por fin meter la cabeza.
Ahora, cuando empiece el cole, espero que me cueste menos estar atento en clase y escribir mejor y ya veré si meto muchos goles al tener los ojos ya bien colocados y ya no siento que se va el ojo hacia arriba, sobre todo cuando me levanto por las mañanas.
Lo que más me gustó es que me sentí bien. Intentaron tranquilizar mis nervios y todos eran muy amables. Yo hablaba y ellos me escuchaban. Siempre están contentos y sonrientes y esto me gusta mucho.
También me tranquilizaba que mamá tuviera el teléfono del Doctor porque le escribes un WhatsApp y él te contesta y eso me tranquilizaba porque yo quería montar en bici y no sabía si podía.
Tras la operación he conseguido:
Que mis ojos ya están bien colocados y no se sube hacia arriba. Espero que ahora cuando empiece el cole escribir mejor. Y jugar mejor al fútbol al ver mejor.” Se lo recomendaría a cualquier amigo mío que le pasara lo mismo que a mí, porque se portan bien y la operación sale bien.
Cuéntanos qué te ocurre y te diremos con honestidad qué podemos hacer por ti.
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